martes, 20 de julio de 2010
Entre lagrimas
miércoles, 7 de julio de 2010
Poema a la mas bella
En este lindo amanecer
quiero llevarte madre mía
como un panal de amor
desde mi alma a tu altar.
Quiero llevarte un mar de jazmines
el eco de mil violines
y un ave expuesta al vuelo.
Quiero darte la frescura
de mil flores la fragancia
quiero ofrendarte
lo bueno de mi vida
y darte toda mi ternura.
Pero te pido mi Señora
que en los pliegues de tu mando
recojas todo mi llanto
y la tristeza que me devasta.
Quiero que me des paz en mi existir
luz en mi rostro
y mucha vida para vivir.
Se llamaba María

A veces despierta en mí una ansiedad inexplicable, algo que poco a poco se desvanece en mi cuerpo y no me deja continuar. María, la mujer más hermosa que conocí en toda mi vida fue la única que lleno mi corazón, la que hizo que saliera de esa caverna y también fue la única a la que ame.
No se como ni donde la perdí, no se como tuve el valor de dejarla tirada en su miseria. Miseria que después ella me iba a regalar. Yo aun la amo, pero eso no significa que haya olvidado por completo lo que me hizo pasar. Cuando me dejo sola con el cáncer de mamá, cuando mi hermano tuvo que desistir con la vida que llevaba, cuando mi corazón ya no resistía mas y mi vida terminaba lentamente en soledad.
Aun la extraño y la amo, pero su perdón nunca obtuve, su amor no se volteo jamás a mi casa ni siquiera solo para dejarme el olor que solía sentir en las tardes junto a ella. En esas interminables platicas de las noches de octubre cuando la noche parecía tan corta y su belleza era infinita.
Te ame, ahora que ya no puedo hacer mas nada y que solo tu te importas. La vida termino para mi y solo me queda por decir que la etapa mas bella de mi vida se llamo: María.
lunes, 5 de julio de 2010
Callejón equivocado
Las gafas totalmente oscuras combinaban con la corbata negra que llevaba junto a su traje azul, sus zapatos de cuero y su portafolio negro que intentaba disimular que su contenido no era algo que pudiera interesar a todos los delincuentes que lo rodeaban en ese callejón . Ese portafolios era más que suficiente para realizar los trámites indicados por su jefe anónimo. La clave de entrega había paseado por su cabeza todo el día. Pues era una de las entregas más importantes que había hecho a lo largo de vida. Había códigos que lo mareaban por completo, todos los días tenía que aprender uno nuevo, todos eran muy complicados.
Ese día en especial su código era escuchar dos balas, esa iba a ser la señal que su enemigo había sido asesinado. Èl tenía que correr hacia el fondo del callejón, dejar el portafolios y subirse al automóvil que lo estaría esperando en la entrada para llevarlo a un lugar seguro. Cuando llego a ese lugar "seguro" hizo la típica llamada hacia su esposa diciendo que llegaría tarde a casa debido a que tenía un paciente que estaba grave y que no lo esperara.
Estuvieron mucho tiempo esperando a que el jefe los telefoneara para confirmar que la entrega se había realizado con éxito y que podían ir a sus hogares. Mientras hablaron un poco de sobre el tiempo que tenían de estar en ese negocio compartiendo algunas experiencias que habían vivido, el tiempo siguió pasando hasta que el teléfono celular del motorista sonó. Èl contesto y escucho que la terrible voz de su jefe le dijo: “mata a tu compañero y si no lo haces me encargare de matarte a ti”. Èl, con una mirada misteriosa y llena de terror observo a su compañero y sin dudarlo levanto su pistola apuntándolo de muerte, sonó un disparo, su compañero callo y automáticamente murió.
El jefe seguía en el celular y dijo: “ese motorista pendejo, pensó que yo iba a creer que él no era policía”. Èl se dio cuenta que el jefe se había equivocado de celular. Pues Marcelo se había infiltrado entre ellos, y antes que se diera cuenta de su error tiro el celular y corrió hacia su automóvil.
domingo, 4 de julio de 2010
Un beso
Y así lo encontré, entre paz e incertidumbre. Entre la tristeza más grande y la alegría más comprometedora. Cuando lo vi no paso de ser uno mas. Era alguien por el cual mi mirada no se desviaba.
Lo encontré entre ese beso medio sincero y esa mirada casi inocente. El beso no podía significar otra cosa más que necesidad. Necesidad de ambos es todo lo que recuerdo, necesidad de una caricia amorosa. Como las que nunca tuve. Y si existieron en mi vida, realmente no fueron para mí.
Ahora todo es distinto, ahora él se roba mi tranquilidad y mi seguridad. Cada vez todo era más confuso, como si me lanzaran al vacío sin meta alguna ni razón de ser. Lo encontré frio como la noche, pero ese beso que me diste fue suficiente. El amor ha renacido y ahora se que te amo.
Azul oscuro

Chaqueta negra ojos hundidos un par de lentes graduados resguardan sus ojos llenos de insensibilidad, solo teniendo en mente la obsesión y avaricia que ha sido a lo único que le ha sido fiel a lo largo de su vida. Es así como este infeliz abogado intenta sacar de esos barrotes llenos de angustia, utilizando los debidos procesos civiles llenos de falsedad y corrupción, a ese asesino de esas treinta y dos personas inocentes que lastimosamente no lograron pagar a tiempo toda esa cantidad exagerada de dinero que se les pedía, fueron asesinados solo por el hecho de darle sustento a sus familias, y tampoco tuvieron la confianza necesaria para acudir y denunciar su caso en la Policía debido a que no existe protección necesaria a las víctimas en nuestro país.
Lo apodaban “el lobo”, nunca revelaba su identidad. En su mesa de noche hay tres cigarros franceses los famosos Gitanes, los cuales fumaba mientras pensaba en todo lo que había logrado, y todo eso que jamás tendrá. Su vida se tornada cada día más gris con tan solo observar que todos los privilegios que poseía en aquella casona donde vivía no existían en ese lugar que era muy parecido al infierno. Su prisión está llena de esos asquerosos animales que provocan picazón en todo el cuerpo haciendo unas picadas del gran tamaño de la verruga que lleva en su rostro malévolo y nada agradable. Provocando cada vez más miedo con esos ojos profundos color negro que hacen matiz con su cabello repleto de piojos y suciedad a causa del hacinamiento en la cárcel de Mariona, viste una camiseta desmangada que se había trasformado en color gris, un short y unas chancletas azules de hule que había conseguido intercambiando todas las burbujas de champú que poseía.
“El lobo” tiene varios amigos clandestinos como por ejemplo: un grupo de oficiales policiacos a los cuales soborna y ellos sin dudarlo aceptan la recompensa, uno que otro diputado de la asamblea legislativa y sobre todo tiene a su pandilla de su parte pues él es el cabecilla. Esta era la encargada de recibir de una manera muy peculiar a los nuevos reos que llegan a la cárcel violando totalmente sus derechos y esforzándose también para hacerles pasar los días más difíciles a los reos y a los ciudadanos salvadoreños.
El ambiente en que el desempeña su día a día provoca para él una desesperación inigualable pues él se encuentra en un desorden donde ni siquiera se puede dormir en paz debido a la incomodidad. Está rodeado de un olor desagradable a orina y a excremento y a veces hasta de vomito al estar su sanitario descompuesto teniendo muchos compañeros de celda muy enfermos debido a la baja calidad de alimentación y por la existencia de un sinfín de pestilencias. Él trata de sobrevivir a esta humillación pues ni siquiera puede observar la luz del día, no puede sentir el aire fresco de las mañanas. Solo puede observar por aquella pequeña ranura en el techo el azul oscuro del cielo y está seguro que muy pronto gracias a sus contactos saldrá de ese asqueroso lugar en el que ha permanecido dos años. Y sin duda seguirá enriqueciéndose cada día más de la pobreza de los salvadoreños que no tenemos ningún apoyo que nos ayude a terminar con esta pesadilla.