Después de 20 años de la firma de los acuerdos de paz en nuestro país, muchas veces se torna difícil encontrar cambios positivos. Pues nos damos cuenta que la violencia sigue y junto con ella muchos problemas que la siguen. Pero verdaderamente ¿qué avances se han tenido después de 20 años? Para responder a esta pregunta Federico Hernández Aguilar, Victoria de Avilés y P. Juan Hernández Pico se hicieron presentes en el auditorio Ignacio Ellacuría de la UCA.
Federico Hernández Aguilar (poeta, narrador y ensayista) menciono algunas de las razones por las cuales en el país no se observan cambios notorios: el déficit en las reformas electorales y la equivocada idea que se tiene de defender las causas. “La libertad no hace felices a los seres humanos”, dijo Federico. Puesto que muchas veces la libertad viene maquillada y se resume en una libertad solamente para los poderosos.
Es importante mencionar que también han existido resultados favorables después de los acuerdos de paz, tales como el avance institucional y el “rápido” cese al fuego, así lo externo el poeta. E hizo un llamado a que la paz se continúe en nuestro país, pues recordemos que asesinando al prójimo la paz seguirá siendo un sueño inalcanzable.
A su vez, Victoria de Avilés, dijo que uno de los déficits que existen en nuestro país es la ausencia de una vida democrática e hizo un llamado al respeto de los derechos humanos, que sin duda son sumamente importantes para nuestro país. Pues los derechos humanos son los más atacados e irrespetados por la sociedad, pues un ejemplo claro de esto son los 14 homicidios diarios que sufre nuestro país. Es evidente que la población se deshumaniza y se hace indiferente ante los graves casos de violencia en nuestro país.
El Padre Juan Hernández pico dio inicio a su exposición citando el salmo 72, “Florecerá en sus días la justicia, y una gran paz hasta el fin de las lunas”. El padre hizo un llamado a la verdad, pues como dicho esta: la negación de la verdad impide ser libres. Sin duda la corrupción en los países latinoamericanos está en su auge, y el caso de El Salvador no se queda atrás. El Salvador es un pueblo que ha sufrido constantemente por las mentiras, y gracias a esto muchas son las consecuencias que ahora se dejan notar.
Muchos jóvenes en la actualidad no conocemos en realidad el verdadero significado de los acuerdos de paz en nuestro país, es evidente que a muchos les parece indiferente. Muchos pedimos paz, seguridad, etc. Pero desconocemos que la paz la hacemos nosotros mismos, existen un sinfín de organizaciones que hacen un atento llamado a la paz, pero ¿serán verdaderamente escuchadas? Sin duda para conseguir los objetivos se deben depurar a aquellas personas que se encargan de destruir la soberanía del país, aquellas personas que buscan intereses propios sin importar los niveles de corrupción a los cuales sean sometidos. Muchos tenemos la palabra, no dejemos que nos engañen, aun falta una firma de paz y esta firma somos nosotros mismos.
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