domingo, 30 de octubre de 2011

¿Y qué será de los jóvenes?

En nuestro país la delincuencia va creciendo de manera acelerada, muchas personas adjudican este incremento a los fragmentos que han quedado de la guerra civil, otros a la pobreza, a la familia etc. Pero verdaderamente ¿Cuál es la razón? Con certeza se puede responder que “todas las anteriores” dado que es un proceso cíclico que no tiene fin, un circulo vicioso que solo se encarga de empeorar la situación actual.
Si nos damos la tarea de desglosar cada una de las supuestas razones nos encontraremos con la falta de “importancia” que los padres les dan a sus hijos, dado que muchos de ellos han sido consecuencia de embarazos precoces. A su vez, encontramos la migración de los padres para buscar un futuro mejor, y aquí viene uno de los factores más importantes: la pobreza. Es increíble como la pobreza ha ido cambiando de manera fugaz a los jóvenes, creando en ellos una cultura de necesidad violenta.

Muchos miembros de maras aseguran robar por “necesidad”, dado a la falta de empleos. Las maras ahora son uno de los mayores problemas de nuestra nación, muchas personas altruistas han creado campañas de paz, campañas en donde se les enseñan oficios a los jóvenes los cuales puede poner en práctica para trabajar; pero ¿será esto suficiente? Por lastima no lo es, pues a pesar de la ayuda, muchos jóvenes son obligados a permanecer en padillas. Lo verdaderamente alarmante es el acoso que los jóvenes estudiantes poseen, muchos se han tenido que trasladar a otros lugares para “salvarse”. La delincuencia nos dice ahora “sálvese quien pueda” niños, jóvenes y adultos son atacados a diario por pandillas.

Personas que salen día a día a trabajar con las victimas más comunes, así como también los dueños de negocios que sufren constantemente de extorsiones. Pero ¿hasta cuento va a parar esta cultura de miedo? Lastimosamente en nuestro país nadie quiere llevar las riendas de este asunto, todos tienen temor que los asesinen o que les hagan daño a sus familiares.

Pero, ¿y qué será de los jóvenes? Es un poco espeluznante cuando se dice que “los jóvenes son el presente y el futuro” pero la realidad es que nadie se preocupa por nadie. El temor de denunciar es palpable, muchas personas cuando son atacadas prefieren callar a que se haga justicia. ¿Y así como lograremos hacer la diferencia? Aquí no se trata de crear una formación de venganza, más bien se trata de crear unión.

Los jóvenes de ahora aun estamos en la posibilidad de cambiar, claro está que sin apoyo no se podrán lograr los objetivos. La solución no es huir de nuestra realidad, pues muchos tienden a escaparse buscando “un mundo mejor” en otros países. Intentemos querer lo que es nuestro, es indignante como algunas personas les da vergüenza su país, recordemos que no se trata de “amor patriótico”, hablamos del futuro. No dejemos que invasores extranjeros quieran gobernar lo que es nuestro, pues muchas veces ellos se quieren lucrar de nuestro talento. Jóvenes, hechos no palabras.

0 comentarios:

Publicar un comentario